Pablo
Dijo
el urólogo que cualquier deporte menos el ciclismo, que el sillín,
como tenaz cuña, lastima la próstata o, en su caso, lo que queda de
ella. Pablo pues no se detuvo, suspiró profundamente al tiempo que
musitaba “el tiempo no pasa en balde”. Pablo era aún entonces,
hablamos de comienzos de 2014, sargento en excedencia del Tabor
del Grupo de Regulares Indígenas de Ceuta nº 3,
por lo que disfrutaba de un buen retiro. Pero sucedió lo de la monja
inválida, y le quitaron la paga arrastrándolo así al más profundo
de los descréditos sociales. En la foto, Pablo se encamina al
matadero municipal, allí disputará, con los gatos y los perros, las
piltrafas que se amontonan a la espera de ser transportadas a la
fábrica de embutidos.
Fotografía:
Elecoco
Comentarios
Publicar un comentario